Tomado de: Lecturas para el programa de Psicología II pp 3 - 12
CCH
sur, UNAM, México,1998
Elaborada y adaptada por: Garza de la
Huerta M. y Moreno Rodríguez J. L.
UNIDAD I SEXUALIDAD HUMANA
Tema
1.1 ¿Es lo mismo sexo y sexualidad? ¿Cuáles son
sus diferencias?
OBJETIVOS PARTICULARES:
OBJETIVO ESPECIFICO:
CONTENIDOS TEMÁTICOS:
A continuación se te presenta una
lectura acerca de los conceptos que nos permiten comprender la sexualidad. Léelo
cuidadosa y detenidamente.
Las ideas principales se encuentran
diferenciadas al estar marcadas con un color más oscuro. Al finalizar la
lectura elabora un mapa conceptual que señale las relaciones entre los
conceptos.
Tal como lo establece el programa de
Psicología II, el propósito de estudiar la sexualidad, en esta materia, es
contribuir a la formación de tu personalidad, ya que la sexualidad constituye
un aspecto cotidiano de nuestras relaciones humanas y aunque de manera
consciente o inconsciente, implícita o explícita, privada o pública se conforma
como un comportamiento susceptible de represión y ocultación, no puede ser
eliminado. Por ello, el estudio de su ejercicio, de acuerdo a un contexto
social e histórico nos permitirá entendernos mejor, además de ayudarnos a
rechazar mitos y prejuicios, característicos de las posiciones intolerantes.
También propósito de su estudio, es el proporcionarte herramientas
conceptuales, para que cuentes con mejores elementos en la toma de decisiones
relacionadas con tu propia conducta sexual.
El estudio de la sexualidad, lo
iniciamos con la revisión de la definición de los conceptos básicos que nos
ayudarán a entender mejor el comportamiento sexual. Estos conceptos son los de
sexo, sexualidad, deseo, erotismo, afectividad, genitalidad, sexo de asignación
y sexo psicológico (identidad sexual)
Aun cuando la palabra sexo se usa desde
hace mucho tiempo, el estudio de los comportamientos sexuales se inicia sólo a
mediados del siglo XIX. Desde ese momento la construcción del cuerpo de
conocimientos que van a constituir el campo de estudio de la sexualidad he
tenido un lento y accidentado avance, debido a diversos factores, algunos
pertenecen a las dificultades propias del estudio de la sexualidad, pero otros
son obstáculos que la moral social ha creado como forma de defensa, ya que a
diferencia de otros campos del conocimiento, éste nos conmueve de modo
particular por su potencia, por la aspiración para disponer de la sexualidad
buscando placer, alivio, consuelo, o poder. Sin que su ejercicio nos garantice
ninguna de tales consecuencias.
Por estas y otras razones, la
definición de los conceptos que a continuación expondremos han acumulado, en
nuestros días, diversos significados, algunos son más aceptados que otros y
todavía existe mucha confusión acerca de lo que significan. No obstante, esto
no debe de ser obstáculo para iniciar el estudio de la sexualidad con la
creación, a través de establecer la definición de ellos, de un marco conceptual
que nos permita una mejor comprensión del comportamiento sexual.
Definido formalmente el SEXO remite
primariamente a la división de los seres orgánicos identificados como macho y
hembra y a las cualidades que los distinguen. De esta forma se entiende como. Las características físicas que nos sitúan
en un punto del continuo cuyos extremos son macho y hembra. El sexo, se
refiere al macho o a la hembra como seres determinados por características
estructurales y funcionales. Así, el sexo es un hecho biológico que por lo
general tiene una presencia imperativa entre los seres humanos, y una dicotomía
que es mutuamente excluyente: una persona es macho o hembra, aun cuando en
ocasiones se provocan anomalías genéticas y un individuo puede nacer con tejido
ovárico y testicular a un tiempo, pero, generalmente, se es macho o hembra.
Para decirlo más específicamente, cuando hablamos así del sexo, a menudo lo
calificamos de sexo biológico.
Reunida bajo la expresión sexo
biológico tenemos los siguientes elementos, que pueden ser considerados, para
nuestro curso, como ejemplos de sexo:
1)
Sexo Genético:
revelado por el número de cromosomas (46 XX - hembra o 46 XY macho)
2)
Sexo hormonal:
se refiere al equilibrio andrógino-estrógeno.
3)
Sexo gonádico:
determinado por la presencia de testículos u ovarios.
4)
Forma de los
órganos genitales internos de reproducción.
5)
Forma de los
órganos genitales externos de reproducción.
6)
Características
sexuales secundarias.
Todos estos elementos pueden ser
considerados como ejemplos del concepto de sexo.
Por otro lado, la sexualidad es un
concepto más amplio que va mucho más allá de lo que comúnmente se entiende por
sexual: la SEXUALIDAD es un componente que nos mueve hacia la búsqueda del
placer, sin que el placer esté al servicio de la autoconservación.
Para explicar la definición, se tiene
que considerar primero el significado de la palabra autoconservación, ésta se
refiere a aquellas conductas que nos permiten conservar la vida y que nadie
puede hacer por nosotros, por ejemplo: comer, dormir, defecar, orinar, tomar líquidos,
respirar, etc. Realizar cada uno de estos comportamientos nos permite seguir
viviendo y, generalmente, cada vez que se accionan se acompañan de una
sensación placentera, más intensa a medida que exista mayor privación.
Necesidad Conducta Consecuencia
Alimentarse Comer Placer
Tomar
líquidos Beber Placer
Dormir Dormir Placer
El placer que se obtiene al comer,
beber, o dormir se dice que está al servicio de la autoconservación. Es decir,
es como si "la naturaleza asegurara" que al acompañar de placer a
estos comportamientos se iban a repetir, aumentando con ello las probabilidades
de supervivencia. En cada uno de los ejemplos anteriores, lo que el sujeto
busca no es el placer sino la acción o el objeto que satisfaga la necesidad y
en ese sentido no es un comportamiento sexual.
El comportamiento sexual ocurre cuando
el sujeto busca en primera instancia el placer, no la autoconservación.
En el dominio de la sexualidad todos
los medios, incluso los más malos, son buenos para procurar placer.
De esta forma podemos decir que sexo y
sexualidad tienen, cuando menos, la siguiente diferencia
SEXO:
A - Se refiere a estructuras y
funciones biológicas.
B - Ejemplos:
SEXUALIDAD
A - Se refiere a comportamientos, más a
lo psicológico y social que a lo biológico.
B) - Ejemplos:
Pasaremos, ahora, a la revisión de los
siguientes conceptos. Una característica fundamental que distingue el
comportamiento sexual humano es el proceso que conocemos como deseo. Para entender sus significado y
la función que desempeña en la sexualidad, tenemos que considerar que el ser
humano es un ser que requiere de la relación con los otros para
"transformarse" en eso, en ser humano. En efecto, a diferencia de
muchas especies animales el humano cuando es lanzado al mundo está menos
"acabado" que aquellos, se encuentra en un estado de premaduración, de carencia total, de
impotencia absoluta, depende enteramente de otro para satisfacer sus
necesidades fundamentales.
De esta manera, el hambre que expresa
una necesidad biológica, un cierto estado de inestabilidad del organismo,
fuente de una tensión interna debe ser aliviada por la presencia activa de la madre, esta presencia está representada por
la aportación del alimento, que generalmente lleva a cabo por medio de una
parte esencial de su cuerpo, el seno. La tensión interna, ligada al estado de
hambre, puede ser expresada por medio del término desagrado, la eliminación de esa tensión puede ser calificada como placer. Pero el placer ha sido
alcanzado a través de dos elementos 1) el alimento y sobre todo 2) la presencia
activa de la nodriza. A esta experiencia se le conoce como la "experiencia
de satisfacción", que es la que el niño adquiere por el hecho mismo de que
el apaciguamiento que pone fin a la excitación interna producida por la
necesidad es suscitada por la presencia activa del OTRO (en este caso la madre)
De esta forma la experiencia de satisfacción se compone, cuando menos, de la
satisfacción biológica que ocurre a través de la ingestión de alimento y la
"satisfacción psicológica", si se le puede llamar así.
El DESEO aparece como la tendencia a la
satisfacción alucinatoria de la necesidad, pero no de la satisfacción
alucinatoria de la necesidad biológica, el deseo es más y es otra cosa.
En efecto, el deseo no es el movimiento
hacia la reproducción alucinatoria de la satisfacción biológica, sino el
movimiento hacia otra cosa, hacia la satisfacción TOTAL que ha sido obtenida
gracias a la presencia activa del OTRO que suele ser la nodriza, la madre, etc.
El deseo es la búsqueda incesantemente renovada de esa satisfacción, la presencia
activa del OTRO. Y esto es así porque la "experiencia de
satisfacción" es un proceso más complejo que la simple satisfacción
biológica, pues de otra manera no comprenderíamos la permanencia del deseo y su
carácter de condición latente activa, ya que una vez satisfecha la necesidad
biológica, subsiste una carencia derivada de las mismas condiciones de
satisfacción: el sujeto aspira a perpetuar la presencia que ha hecho aparecer una sensación inédita y en
nada aparecida a cualquier otra: el placer.
El deseo, entonces, es la huella
imborrable e indefinidamente activa de la presencia del otro. El sujeto tiene
una constante necesidad de la presencia de otro. Por eso se dice que el ser
humano es un ser incompleto. Su destino consiste en correr en pos de su sombra,
en conservar para siempre en el fondo de sí mismo la nostalgia de los primeros
tiempos de la vida, en los que sujeto y objeto no habían definido aún sus
contornos, en los que el interior y el exterior eran un mismo universo y el
único, en los que la estrecha dependencia a los desvelos de la madre aprobaba
la certeza de la seguridad absoluta.
Por ello, el deseo está inscrito en un
hueco, en ese grito, mudo y continuado, hacia otro y hacia un tiempo perdido
para siempre. El deseo señala, ciertamente, la deficiente existencia del ser
humano, quien tiene la necesidad de otro para existir y constituirse.
Por esto, el deseo es muy distinto a la
necesidad. Esta última es una actividad intermitente del organismo satisfecho
por el objeto adecuado (el alimento en el caso del hambre) El deseo no se
encuentra asociado al objeto real, sino a la interiorización de la relación con
otro.
El deseo viene después de la necesidad,
no porque no haya obtenido satisfacción, sino, al contrario, porque ha sido
satisfecha y lo que falta es la relación con la persona gracias a la cual la
satisfacción
El deseo, es
así, la anticipación en lo imaginario del placer esperado.
La relación entre el deseo y la
imaginación es la que constituye la mecánica del erotismo. El deseo y el
erotismo son dos compañeros inseparables en la búsqueda del placer. Si el deseo
no fuese del mismo tejido que lo imaginario, no habría erotismo: el deseo
proyecta al exterior una trayectoria que termina en vacío, en la búsqueda imaginaria
de la relación perdida del otro, trayectoria que termina en punteado, lo
imaginario es lo que colma los vacíos. La existencia de esos vacíos es lo que
constituye el erotismo.
El erotismo es
el elemento movilizador del deseo
De ese modo, el erotismo es un sistema
de disposición de señales que se organizan con miras a traer a la superficie la
condición latente del deseo. La misma naturaleza del deseo es la que suscita la
existencia del erotismo como elemento de su actualización.
El deseo es un estado latente que
necesita del erotismo para aflorar ala superficie. Así, el deseo u la
imaginación ponen en acción enormes recursos psicológicos que inducen a su
realización, estos enormes recursos psicológico s puestos en acción por la
imaginación bajo el efecto del impulso del deseo es lo que caracteriza al
erotismo y por esa razón se dice que moviliza los deseos.
El erotismo es exclusivamente humano:
es sexualidad socializada y transformada por la imaginación y voluntad de los
hombres. El erotismo es invención, variación incesante, el sexo es siempre el
mismo. En todo encuentro erótico intervienen siempre dos o más, nunca uno, en
el erotismo uno o varios delos participantes puede ser imaginario.
Se mencionaba, líneas atrás, que si la
necesidad de alimento obedece a una necesidad biológica vital inmediata, la
satisfacción de esa necesidad de alimento es fuente de placer; es decir, de la
seguridad aportada por la presencia de la nodriza alimentadora. Así, el placer
se inscribe ya, y necesariamente, dentro de una relación en la que el elemento
afectivo será capital, no sólo como fuente de desarrollo físico, sino como
factor esencial del desarrollo psicológico.
La satisfacción de la necesidad vital
engendra la seguridad, calma una tensión inherente a esa necesidad y el
apaciguamiento de esa tensión está en el origen de una sensación de placer y de
seguridad.
Por la presencia activa del otro, la
sexualidad humana es socializada en su esencia, lo que implica la conciencia de
su necesidad relacional, es decir, implica la aparición de la afectividad.
La afectividad
es la conciencia de la necesidad de otro.
Es a interiorización de la necesidad
del otro en la relación sexual. Es el reconocimiento (toma de conciencia) del
otro como sujeto.
La afectividad, el amor, comienza en
nuestra más temprana infancia como amor a nosotros mismos. La satisfacción así
encontrada se llama autoerótica. En ese momento, el mundo exterior resulta
indiferente al Yo (a la conciencia de nosotros mismos)
En un segundo momento, el yo es guiado
para hacer suyos los objetos que constituyen fuente de placer y comienza a
alejar objetos que son motivo de displacer. Así el yo, que no distinguía sus
propios límites ni reconocía el mundo exterior, hace una primera división, el
yo y el no - yo, lo que pertenece al niño, como su mano que agita ante sus
ojos, y lo que no le pertenece, como la sonaja sostenida en la mano y con la
que se golpea la frente. Frente y mano son reconocidos como parte propia, la
sonaja como elemento externo. Pero enseguida el exterior es dividido en
placentero y displacentero, con lo cual comienza el amor y el odio.
Cuando el mundo externo ya reconocido
como tal por el niño, comienza a producir sensaciones de placer, surge una
tendencia motora que aspira a acercarlo, a incorporarlo al yo. Se habla,
entonces, de la atracción ejercida por el objeto productor de placer y se dice
que lo ama. Esto es, los niños ya no sólo distinguen los objetos placenteros de
los displacenteros, sino que tratan de alcanzar unos y se alejan de otros. Pero
tampoco se limitan a eso y tratan, además, de incorporar y devorar al objeto de
amor, lo cual, es obvio, lo destruye como objeto externo al yo.
En un tercer momento, el yo no tratará
de devorar al objeto amado, pero su de dominarlo, impulso para el cual es
indiferente el daño o la destrucción del objeto.
Así pues, el amor va quedando inscrito
cada vez más en la pura relación del placer del yo y se fija por último, a los
objetos estrictamente sexuales y a aquellos otros que satisfacen las
necesidades relacionadas con ellos.
La manera como se entiende, en la
actualidad, el concepto de genitalidad, está relacionado, de alguna manera, con
la idea de que nuestra sexualidad surge desde los primeros momentos de la vida,
que la sexualidad no aparece hasta la adolescencia, como producto de los
cambios de la pubertad. Desde este punto de vista, la sexualidad recorre un
largo camino que se inicia en la primera infancia y coincidiendo con la
adolescencia se llega al momento de la genitalidad,
es decir, al comportamiento relativo a la actividad de los órganos genitales.
De esta forma, la genitalidad surge como una parte de la sexualidad, como punto
de llegada de la misma y se manifiesta, generalmente, en las relaciones
sexuales o coito, pero se puede llamar genitalidad a:
Todo
comportamiento sexual relativo a la actividad de los órganos genitales
La sexualidad es así, todo
comportamiento que nos conduce a la búsqueda del placer, sin que este placer
esté al servicio de la autoconservación. En su desarrollo, atraviesa por
diferentes momentos, uno de los cuales, el punto de llegada, es la genitalidad.
La sexualidad es, entonces, un concepto más amplio e incluyente, la genitalidad
es un concepto más estrecho, es parte de la sexualidad, es de alguna forma
culminación.
Desde el nacimiento, e incluso desde
antes, las personas cercanas al nuevo individuo que va a nacer, adoptan una
serie de actividades hacia el nuevo ser, que dependen en gran medida de si éste
es de sexo femenino o masculino. Estas actitudes precondicionan desde muy
temprana edad procesos y situaciones diferenciales muy marcadas.
Todo ello implica un marco específico
de actitudes y comportamientos transmitidos y esperados que refuerzan en el
niño ciertos comportamientos.
En función de muchos estudios, se ha
logrado demostrar que todas esa actitudes y conductas tienen tal fuerza y
trascendencia que incluso si a un niño de sexo masculino se le trata como a una
niña o viceversa, podemos hacer de este infante un perfecto exponente del sexo
que socialmente se le asigna.
De esta forma, podemos decir que el
sexo de asignación es:
El sexo que le
confieren al infante las actitudes y conductas de los que lo rodean,
condicionando a su vez en él, actitudes y conductas esperadas.
El niño o niña durante su desarrollo psicológico va incorporando e identificando algunos elementos como suyos o propios. Parte de esta identificación es la incorporación de la vivencia psíquica y emocional de ser mujer o ser hombre. Esto se realiza mediante el proceso de identificación psicológica con los miembros de su mismo sexo.
Se puede decir así que la identidad de
género, identidad sexual o sexo psicológico se refiere a:
La vivencia psicológica y emocional de pertenecer al sexo masculino o femenino, obtenida mediante el proceso de identificación.
Lectura adaptada para el curso de
Psicología II de los textos citados a continuación:
-Álvarez Gayou, J. L. (1979) Elementos de sexología. ed.
Interamericana, México.
-Laplanche, J y Pontalis J. B. (1977) Diccionario de Psicoanálisis, ed Labor,
Barcelona, España.
-Muldworf, B. (1973) La sociedad erótica, ed. Roca, México.
Bibliografía
Básica
-Álvarez Gayou, J. L. (1979) Elementos de sexología. ed.
Interamericana, México.
Master, W., Johnson, V. y Kolodny, R. (1987) La sexualidad humana, ed. Grijalbo, Barcelona, España.
Bibliografía
Complementaria
Katchandurian, h. (1983) La sexualidad humana Un estudio comparativo
de su evolución, ed. Fondo de Cultura Económica, México.
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
Después de haber leído con atención
intenta contestar las siguientes preguntas sin consultar el material.
¿Cuál es la diferencia entre sexo y
sexualidad?
¿Cuál es la diferencia entre sexualidad
y genitalidad?
¿Cuál es la relación entre sexualidad,
sexo y genitalidad?
¿Cuál es la relación de la sexualidad,
el erotismo, la afectividad y el deseo?
¿Qué es el sexo de asignación?
¿Qué es el sexo psicológico o la
identidad sexual?
Elabora un ensayo acerca del
significado del concepto de sexualidad. Intenta involucrar todos los conceptos
involucrados.