Materiales de apoyo para
la escuela segura
"Los hombres han nacido los unos
para los otros, edúcalos o padécelos". Marco
Aurelio
Martha Beatriz Ángeles Palacios
Asesora del proyecto PESEGPA en México, D.F.

Reflexiones, experiencias y programas educativos
abocados a la promoción del buen trato y las habilidades sociales en la escuela.
En muchos de ellos es evidente la efectividad de realizar esfuerzos sistemáticos
y conjuntos entre agentes educativos y entre instituciones.
Aportar
estrategias didácticas y de gestión que contribuyan a la promoción del buen
trato en la escuela, que contribuyan a la conformación de programas elaborados
desde y para cada comunidad educativa.
Buen trato, Habilidades sociales,
Convivencia, Aprendizaje grupal, Diversidad.
2. Habilidades para la convivencia.
La educación
para la promoción del buen trato, la educación para la paz, la educación para la
convivencia (con sus diferencias conceptuales, políticas y pedagógicas),
indudablemente son denominaciones de algunas propuestas surgidas en respuesta a
la violencia sistemática en las escuelas, situación que desafortunadamente
caracteriza a gran parte de las relaciones interpersonales, entre todos los
miembros de la comunidad educativa y familiar.
La primera
participación de la escuela ha sido la de integrarse a un círculo de producción
y reproducción de violencia. Pese a que aún algunos educadores optan por mantenerse
indiferentes y se sienten impotentes ante las situaciones de violencia, la
mayoría se ha concientizado con respecto a la necesidad
de trabajar en la escuela a través de programas específicos; pues un clima
de respeto, colaboración, diálogo y participación favorecen tanto el desarrollo
y el aprendizaje como la convivencia. Lo cierto es que, luego de comprender
las redes que obstaculizan el buen trato en cada comunidad, es evidente la
necesidad de crear condiciones para:
·
Organizar el
trabajo entre todos los miembros de la comunidad educativa para generar la
asimilación del problema (admitir su existencia),
·
Precisar el
planteamiento para erradicar el maltrato y auto propuestas y,
·
Generar una
la gestión organizada para intervenir educativa y cotidianamente.
En el
contexto internacional tamizado por una violencia estructural global con sus
repercusiones en la subjetividad y el trato humano y la naturaleza, se
vislumbran dos dimensiones para la intervención:
·
La dimensión
ética, educativa, en la que es preciso reforzar las acciones para la enseñanza y
aprendizaje de los códigos éticos para relacionarse, cuestión que implica la
discriminación de las pautas individuales y grupales propicias para la
convivencia y el desarrollo de las potencialidades físicas, emocionales,
cognitivas y sociales. La vinculación entre ética y pedagogía es más que la
enseñanza catedralicia de la cívica, la moral o la misma ética; es un llamado a
la congruencia sostenida en la convivencia y la presteza de los contextos
adecuados para que cada persona y grupo encuentren un lugar para con – vivir.
·
La dimensión
institucional sinérgica, por otro lado, alude al trabajo organizado y conjunto
entre instancias sociales nacionales e internacionales, a fin de erradicar los
diferentes factores generadores de violencia, marginación, exclusión y maltrato
e, intervenir en los contextos oportuna y adecuadamente, de acuerdo a
estrategias planificadas y evaluadas en situaciones específicas.
En la
escuela, como espacio propicio para las relaciones humanas y cuyo propósito
explicito tiene que ver con el desarrollo integral de los sujetos, abundan las
oportunidades para favorecer otros aprendizajes. Sin embargo, las propuestas no
han surgido en todas las escuelas y tampoco los programas surgen
proporcionalmente al grado de violencia. En México, se ha iniciado la
implementación de programas dirigidos a favorecer la convivencia, evitar las
adicciones y a incrementar la participación educativa de las familias. Baste
decir, por ahora, que es necesaria una apropiación de los propósitos en cada
comunidad educativa para mejorar el impacto de las aportaciones y una gestión
más coordinada en cada comunidad.
La
estructuración de programas para fomentar el buen trato a través de la enseñanza
y aprendizaje de habilidades sociales para favorecer la convivencia, es una
especie de acción metaeducativa, ya que la convivencia
espontánea marca en sí pautas que evidencian y producen habilidades que dan
forma a la eticidad de una comunidad; los programas
son una propuesta para proponer nuevas formas a las relaciones grupales, razón
por la que se espera que su apropiación y aplicación dé origen a otras
propuestas que enriquezcan el diálogo entre educadores.
Colateralmente
al ejercicio de metaeducación, en el que la comunidad
educativa adiciona, mediante un programa, pautas de convivencia a la
convivencia espontánea, se trata también de un ejercicio evaluativo donde se
revisan las dinámicas en la convivencia, las relaciones de causa y efecto, las
características de la transmisión ideológica y normativa, el tratamiento de la
información y la formación, así como las pautas de comunicación y participación
sobre el propósito de la escuela desde cada uno de los participantes.
Situaciones que configuran, entre otras, el modelo de convivencia del
grupo.
Entre los
múltiples factores que es importante contemplar en pos de mejorar la convivencia
y prevenir la violencia están:
Þ Erradicar
la exclusión y marginación en sus diferentes formas, la desigualdad
entre géneros, la de grupos indígenas, la de sujetos con discapacidades, los
desempleados, las minorías hablantes, etc. Se han identificado las diferencias
como factores que generan desigualdad y se convierten en generadores de
desintegración social y por ello en posible foco de irrupciones a la homeóstasis
de los grupos, ya sea por intolerancia o por una inequitativa distribución de privilegios.
Þ Favorecer
el desarrollo integral de las potencialidades de los miembros de la comunidad
educativa, para ello son importantes las estrategias de participación y comunicación,
así como los espacios de recreación. Esto puede ir más allá de lo que algunos
educadores llaman favorecer el autoconcepto o la autoestima.
Þ Incrementar
el mejoramiento de las condiciones medioambientales, ya que además de los
efectos estéticos y de bienestar que esto propicia, las repercusiones éticas
de integración del hombre a la naturaleza pueden recuperar a largo plazo,
la preservación de los recursos naturales y el sentido de pertenencia a ella,
cuestión que dicho sea de paso, ya ha sido considerada en estado de emergencia.
Para
contribuir a la apropiación de los programas para favorecer el buen trato, se
presentan a continuación materiales educativos que reflexionan, conceptualizan,
describen programas institucionales y educativos que se han abocado a favorecer
las actividades de enseñanza de habilidades para la convivencia, el buen trato y
la integración de los diferentes (esta última como una causal de
violencia).

Reseñas
La convivencia escolar: una tarea necesaria,
posible y compleja. Norberto
Daniel Ianni. Monografías virtuales. Ciudadanía,
democracia y valores en sociedades plurales. Número 2, Agosto. Septiembre
de 2003.Argentina. El documento analiza las relaciones entre las personas
que conviven en la escuela y pondera sus bondades en la formación de los alumnos,
en el aprendizaje cognitivo y en el aprendizaje de la convivencia como tarea
de la escuela para todos los miembros de la comunidad educativa. Se identifica
un enfoque distinto y significativo del aprendizaje.
MOSSAVI.
Modelos de Estrés Social Aplicado a
“Atender la diferentes expresiones de la violencia intrafamiliar especialmente al menor en sus diferentes modalidades: físico, verbal psicológico y sexual, así como todo lo relacionado con el incumplimiento de las obligaciones familiares como también los acuerdos al respecto. Brinda asesoría legal, social, psicológica y médica.”
Además de la población atendida y los avances metodológicos,
destaca la organización de diferentes instituciones para el logro sinérgico en
el conjunto social para la prevención del maltrato y la violencia, ellas son: la
familia,, la comisaría de familia, la comunidad local, psicólogos y
orientadores, directivos y coordinadores. En el centro coordinador,
REDES DE BUEN TRATO.
Secretaría de Gobierno, Sub - Secretaria de
Convivencia y Seguridad Social. Bogotá Colombia. El documento ofrece un
“Modelo de Identificación de casos de Violencia Intrafamiliar, Maltrato Infantil
y Delitos Sexuales, para utilización de
Incluye un diagnóstico de 20 redes locales de Buen Trato, historia de estas redes, definición de las competencias de las redes de Buen Trato, tipos de identificación, marco teórico y bases teóricas.
El modelo de identificación consiste en los siguientes momentos sucesivos:
o Detección
o Revelación
Valoración (escala de niveles graduales de la violencia)
Planificación: momentos y campos de la acción preventiva.
Seguimiento: garantiza la solución a la situación detectada.
Elementos
para un diagnóstico del sistema educativo español. Instituto
Nacional de Calidad y Evaluación. España. El ambiente escolar lo hacen los
alumnos y los docentes, con las interacciones debidas entre congéneres y
generaciones. Encuesta realizada a alumnos, padres, profesorado y personal
administrativo y de servicios acerca de su percepción sobre el clima de
violencia en la escuela. Sirva este estudio para considerar una metodología
propicia al indagar el tema en otras comunidades
educativas.

Material didáctico de
Destaca la importancia de la convivencia en el grupo de pares que se da en la escuela en el proceso de socialización y su integración al currículo, incluso involuntaria como currículo oculto. La violencia se ha integrado al aprendizaje social e individual ético, que se asimila, legitima y particulariza en un microcosmos que conforman los grupos de convivencia, atravesando por la conformación de esquemas de dominio – sumisión específicos e interactúan al mismo tiempos con otros aprendizajes valóricos producto de la convivencia, por ejemplo, la pertenencia a grupo, fusión que provoca cierta imposibilidad o, al menos dificultad, para descentrarse de las situaciones de victimización activa o pasiva.
Ofrece actividades del “programa de gestión de la convivencia en el aula y programa de educación de sentimientos, actitudes y valores”, encaminadas tanto a la identificación del maltrato, como de los sentimientos y de algunas habilidades para el trabajo en el aula como el trabajo en equipo, las amistades, la responsabilidad, el diálogo y el reconocimiento del otro. Asimismo, el programa incluye actividades para trabajar los derechos humanos y en otro capítulo es una propuesta para mejorar la convivencia a través de proyectos medioambientales. También hay una propuesta de coeducación para abatir las desigualdades de género y otro para prevenir la violencia en la familia.
El arte de relacionarse bien con los demás. Revista virtual de psicología: Consumer.es, Fundación Eroski, n° 40 enero de 2001, es este artículo hace una sencilla reflexión sobre habilidades sociales básicas para el mejor desempeño en las relaciones interpersonales. Describe el lenguaje no verbal con sus atributos de expresión emocional espontánea en la mirada, sonrisa, gestos y la postura corporal. Describe algunas claves para ser más asertivos y algunas posibles interpretaciones de actitudes que con frecuencia mostramos en el trato con los demás.
Entre las habilidades sociales destacan saber escuchar a otros, saber pedir ayuda, conocer nuestros sentimientos y emociones y saber expresarlos, comprender, valorar y respetar los sentimientos y emociones de los demás, aprender a negociar, a consensuar, a llegar a acuerdos, autocontrol en las situaciones difíciles, defender nuestros derechos cuando los veamos amenazados. La revista está disponible en formato para lectores con discapacidad mediante los aditamentos correspondientes.
Habilidades Sociales.
Por Huebner, K. M.
“…ADV, o Actividades del Diario Vivir o Habilidades Sociales, como se quiera designar a la asignatura, debe ser materia prioritaria en el curriculum educativo, debiendo las clases ser impartidas no sólo en el centro educativo sino también en el hogar del alumno, a fin de adecuar pautas culturales y recursos a las condiciones y posibilidades individuales de cada educando.” Introducción de Susana E. Crespo. Artículo que enfatiza las habilidades sociales en la vida cotidiana para la educación de los ciegos o débiles visuales, pero resulta útil para los alumnos independientemente de sus características; entre las habilidades sociales que propuestas se encuentran las siguientes:
Seguridad, aplomo, independencia, confianza, forma tradicional
(existen diferentes formas de hacer las cosas, vale la pena conocer los estilos
culturalmente aceptados y comparar con las preferencias), edad apropiada
(evitando concepciones desarrollistas), orientación, transferencia:
Cómo ganar amigos e influir en los demás. Por Elia Roca. Resumen y adaptación del libro del mismo título de D. Carnegie.
Texto breve con una descripción de habilidades sociales sugeridas para mejorar el trato entre personas. Si bien forma parte de una compilación bibliográfica de autoayuda para la superación personal, postura desde la que -en ocasiones- se apuesta el cambio a la conducta y de enfoque deóntico, un punto importante a su favor es el énfasis en la observancia del otro como interlocutor. Entre las habilidades recomendadas están las siguientes:
La crítica constructiva, la importancia de manifestar el aprecio por los demás, comprender el punto de vista del interlocutor, el interés auténtico por las personas, la importancia de recordar el nombre de las personas, la expresión a través de la sonrisa, hacer que el otro aquilate su importancia,, la actitud amistosa, la posibilidad de admitir las equivocaciones, manifestar los puntos de acuerdo, dejar que el interlocutor hable más en la conversación, mostrar empatía por las ideas y deseos del prójimo, plantear desafíos y proponerlos a otros como derroteros, hacer que los defectos sean fáciles de corregir.
Cabe destacar que su aportación puede reportar interesantes sugerencias al trabajo de grupos a partir de la reflexión personal.
Habilidades sociales y competencia social . El texto conceptualiza las habilidades sociales y las competencias sociales, donde éstas últimas incluyen a las primeras. Aporta también términos como inteligencia social y destrezas sociales. Cita:
“De acuerdo con Monjas (1999:28), las habilidades sociales son las "conductas o destrezas sociales específicas requeridas para ejecutar competentemente una tarea de índole interpersonal. Implica un conjunto de comportamientos adquiridos y aprendidos y no un rasgo de personalidad. Son un conjunto de comportamientos interpersonales complejos que se ponen en juego en la interacción con otras personas".
Por otro lado y de acuerdo con la autora ya citada (Rojas, 1999:28), la competencia social es "un constructo hipotético y teórico global, multidimensional y amplio, mientras que las habilidades sociales pueden verse como parte del constructo de competencia social. Las habilidades sociales son comportamientos sociales específicos que, en conjunto, forman las bases del comportamiento socialmente competente. El término competencia se refiere a una generalización evaluativa y el término habilidades se refiere a conductas específicas".
La competencia social, pues, forma parte de la conducta adaptativa del sujeto. Esta última incluye destrezas de funcionamiento independiente, desarrollo físico, desarrollo del lenguaje, así como competencias académicas funcionales. De acuerdo con Prieto, Illán y Arnáiz (1995), centrándose en el contexto educativo, las destrezas sociales incluyen:
Las conductas interpersonales (aceptación de la autoridad, destrezas conversacionales, conductas cooperativas, etc.)
Las conductas relacionadas con el propio individuo (expresión de sentimientos, actitudes positivas hacia uno mismo, conducta ética, etc.)
Conductas relacionadas con la tarea (trabajo independiente, seguir instrucciones, completar tareas, etc.)
La aceptación de los compañeros.”
El desarrollo de las habilidades sociales en el currículo. Dr. Rubén Edel Navarro, Doctor en Investigación Psicológica En revista Red Científica. Ciencia, Tecnología y Pensamiento. 27 de Marzo de 2006. http://www.redcientifica.com/doc/doc200306230601.html. La reflexión de este documento gira en torno a la necesidad de que las habilidades sociales figuren entre las prioridades curriculares, debido a que la influencia cientificista pondera la enseñanza de las matemáticas y el lenguaje. La evaluación e investigación reportan que fomentar el desarrollo de habilidades sociales en la primera edad, posibilita un mejor desempeño académico y, desde luego, constituye una preparación para la vida.
Propuesta de entrenamiento de las habilidades sociales. El documento conceptualiza las habilidades sociales, enlista las conductas frecuentes que demuestran habilidad social, describe sus componentes que se clasifican en conductual, lingüístico, paralingüistico y verbal, finalmente, describe las 7 técnicas básicas del entrenamiento en habilidades sociales las que clasifica de la siguiente manera: El ensayo de conducta, El modelado , Instrucciones (aleccionamiento), Retroalimentación y refuerzo, Tareas para casa, la resolución de problemas y la generalización.
Las habilidades metacognitivas tratan de las habilidades para conocer el conocimiento. Usualmente la escuela se ocupa del apoyo necesario para que el alumno logre la adquisición del conocimiento. Este documento describe una investigación en la que se analizan las respuestas de los alumnos de educación especial, su grado de generalización cuando se los aplica a otras situaciones y el cambio de respuestas luego de la instrucción. Una de las investigaciones citadas diferencia entre conducta adaptativa, habilidades sociales y relaciones entre iguales, que si bien guardan diferencias conceptuales, todas ellas son necesarias al instrumentar una respuesta ante las eventualidades de la convivencia. He aquí una cita del artículo: “Se consideran habilidades metacognitivas, a las destrezas que son necesarias o útiles para la adquisición, utilización y control del conocimiento y de las demás habilidades cognitivas, de entre las que podemos destacar la capacidad de planificar y regular el empleo eficaz de los propios recursos cognitivos, Brown (1978), Scardamalia y Bereiter (1985). Las habilidades metacognitivas incluyen las habilidades de predecir las capacidades y limitaciones del individuo, identificar y caracterizar el problema que se presenta, planificar y programar las estrategias apropiadas para solucionar problemas, controlar y supervisar de la efectividad de la estrategia utilizada, y la habilidad para evaluar dinámicamente todas estas operaciones, de forma que el éxito o fracaso para terminar las actividades puede ser estratégicamente controlado en el tiempo. Otros autores (McFall, 1982) ha encontrado que algunos programas de instrucción de habilidades sociales utilizando las auto-instrucciones incrementan la aparición de conductas sociales adecuadas en diferentes contextos y marcos de la vida del individuo en la comunidad.”
Conflictividad escolar y fomento de la convivencia. PorValentín Martínez-Otero Pérez. Revista Iberoamericana de Educación. Num. 39. Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI).
Realiza una descripción breve, pero integral de las instancias sociales en las que se halla la violencia en múltiples formas que generan y regeneran pautas antisociales, ellas son: la sociedad y ambiente, las relaciones interpersonales, la institución escolar, la familia, la personalidad. Describe una tipología de conductas antisociales en la escuela: Disrupción en las aulas, Indisciplina (conflictos entre profesorado y alumnado, Vandalismo y daños materiales, Violencia física, Agresión sexual. “Particular consideración merece el bullying, término inglés que designa los procesos de intimidación y de victimización entre pares, o, lo que es igual, entre compañeros de aula o de centro. Aunque a veces no sale a la luz, es un fenómeno extendido que consiste en maltratar (psicológica o físicamente) a otro alumno. Avilés (2003, pp. 18-19) distingue varias modalidades.” Al mencionar los causes para promover una cultura de paz en la convivencia, afirma “no hay mejores antídotos que la comunicación y el escrupuloso respeto a la verdad.” Finalmente, el artículo describe brevemente algunas vías facilitadoras de la convivencia escolar: la disciplina, la negociación, la mediación y el fomento de la competencia social.
Tríptico
La Escuela y mi mundo. Colorido tríptico que presenta al proyecto de
Educación y Sensibilización “La escuela y mi mundo” , se exponen sus objetivos,
sus contenidos, materiales disponibles para alumnos, educadores, la red de
escuelas solidarias y su contribución a la enseñanza solidaria de los valores;
así como el sitio web para comunicación y acceso al
material http://www.miescuelayelmundo.org/.
Instituciones madrileñas “….colaboran en la
realización de una campaña de sensibilización y educación enmarcado en el
Programa "Acción Sindical para
La escuela urbana mixta.
Presenta
Graduados en
Educación para la Paz. Revista virtual “Primera hora, panorama”. Sábado 1°
de Abril de 2006. Luego del incremento en la violencia familiar, escolar y
sistémica, en Puerto Rico se toman medidas precisas como la de crear
“
Habilidades Sociales: Una Alternativa a la Exclusión Social Juvenil. Programa skills, herramientas, en español, proporciona educación a 30 jóvenes por año que han tenido problemas de adaptación social, debido a su exclusión del sistema educativo o laboral español. Se organizó en tres bloques temáticos: “habilidades sociales y de vida, prácticas en comercios y pequeñas empresas de servicios y orientación profesional y laboral. La formación en habilidades sociales y de vida no se lleva a cabo a través de clases en el sentido tradicional, sino con juegos, dramatizaciones, actividades al aire libre, teatro, etc.”
La
transición a la vida adulta en jóvenes con discapacidad: necesidades y
demandas. Cristina Jenaro. InstitutoUniversitario
de integración en la comunidad, facultad de psicología, universidad de
Salamanca. Ponencia presentada por
Programa de habilidades sociales para mejorar la convivencia. Fernández Gálvez, Juan de Dios & Ramírez Castillo, Mª Aurelia. Universidad de Granada. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado. 2002. “Las habilidades sociales implican las destrezas en las relaciones con los demás, las competencias sociales de las personas. Nacen de las interacciones con los otros, de la participación activa en los diferentes contextos y significan relaciones sociales exitosas, es decir, desarrollo social y conocimiento social.
Si los repertorios conductuales afectan a las relaciones interpersonales, las relaciones interpersonales en el aula pueden tornarse conflictivas cuando faltan habilidades sociales y cuando los hábitos de los alumnos se convierten en relaciones de agresividad. En estos casos, se mediatiza la percepción de la vida de la clase y se condiciona la percepción del clima global del centro.
Ante esta situación, o quizás para prevenir que esto ocurra, sería indicado potenciar en el centro un programa de entrenamiento en habilidades sociales con carácter preventivo.”

Considerando las diferencias como oportunidades para el aprendizaje. Mel Ainscow. Universidad de Manchester. Entre las múltiples causas que determinan el atraso escolar de los alumnos o su exclusión del grupo están las acciones pedagógicas no atendidas. Tales pueden ser la planeación atendiendo a las diferencias, la afectividad incluida del proceso educativo y relacional, el uso de auxiliares didáctico y tecnológicos para la enseñanza, análisis del uso del lenguaje técnico pedagógico a base de etiquetas que obturan desarrollos distintos en los alumnos, trabajo grupal, desarrollo de habilidades lingüísticas, entre otras.
La enseñanza y la multiculturalidad. Revista electrónica Rebelión. España. Sección Opinión. Marzo 29 de 2006. Por Agustín Vega Cortés, secretario general de alianza Romani. Indudablemente, para que la escuela y, aún la sociedad, puedan ser un espacio promotor e idóneo para la convivencia, es preciso contemplar las diferencias culturales. Del texto electrónico destaca la aclaración conceptual entre diferencias culturales y multiculturalidad, donde la primera alude a la reunión de grupos e individuos con distintas culturas, tradiciones, lenguaje, posiciones políticas y diferentes prioridades económicas, valóricas y sociales; la multiculturalidad es aún una aspiración, entendiendo que se refiere la convivencia armónica y la igualdad de oportunidades, dadas las diferencias culturales. Reflexiona, en breve, sobre la función de la escuela ante la diversidad cultural y ante los retos curriculares y sociales que esto implica. Si bien aborda el caso de los gitanos como minoría en España, sus necesidades y retos pueden transportarse a otros grupos.
La protección a la
infancia ¿contribuye a mantener la homeostasis Social? Consideraciones
sobre la Intervención en zonas de alto Riesgo social. José-Manuel Alonso
Varea. Psicólogo. Miembro del Equip d'Atenció a
Este documento cuyo autor ha pertenecido Ep no Vadis! (Eh no te despistes!), referenciado también en otras secciones de este material, sin duda es parte del conjunto de materiales derivados de las prácticas educativas y de gestión que realizan para la prevención del maltrato y el abuso sexual infantil. Expone una visión que rebasa la psicopedagógica para abordar cierta homeóstasis que algunas sociedades encuentran (no solo en el tercer mundo) en las situaciones de marginalidad o exclusión de los infantes que deviene maltrato infantil integrado al devenir institucional y colectivo.
Inscritos en una circularidad malsana se logra una especia de homeóstasis: la atención a las situaciones de maltrato – las condiciones de marginalidad y riesgo social – las políticas y disposiciones que se proponen la atención a la infancia en principio pero no de facto – la prevención referida en múltiples documentos pero no lograda, luego de una gestión que lesiona sus acciones al desatender la pertinencia de tiempo y espacio regional. Bajo estas circunstancias, la infancia se dibuja como un grupo que enfrenta situaciones de riesgo derivados de malestares sociales, por ejemplo: familias monoparentales con dificultades económicas o por el trabajo, drogodependencia (alcohol u otras drogas), en uno o los dos progenitores, residentes en viviendas insalubres o muy deficientes, familias numerosas con especiales dificultades económicas, algún familiar preso o bajo medida judicial, abandono, desatención, falta de escolaridad o alto nivel de absentismo, maltrato físico o psíquico, problemas emocionales o de carácter importantes, bloqueo del aprendizaje no por limitaciones propias, desnutrición, abuso sexual, prostitución infantil, adolescentes embarazadas.
La tipología del maltrato incluye el maltrato institucional, que por su impacto es de competencia sociológica y por su origen se convierte en problema social y estructural. Su caracterización admite un amplio espectro: desde situaciones de marginación o deprivación, hasta ineficacia en la atención o servicios no pertinentes u oportunos locales; se requiere actualización jurídica, administrativa, política, etc. adecuadas a las necesidades de las regiones. Esta gestión en México es particularmente necesaria porque independientemente de la existencia de leyes, políticas y programas a favor de la infancia, se precisa una gestión coordinada que dé seguimiento al logro de metas y satisfacción de necesidades.
Es importante la aportación de este documento para realizar una evaluación social e institucional y lograr la cualificación del maltrato de raigambre social, como primera forma de violencia que llega a ser violencia estructural; esto coadyuvaría a la prevención o a la erradicación.
Avancemos. Programa de entrenamiento en habilidades sociales y mejora de la autoestima. Dirección y Coordinación del Proyecto: Ángela Magaz Lago. Equipo de Trabajo: Ana Gandarías Sáez, Ángela Magaz Lago, E. Manuel García Pérez y María Luisa López Martínez. Grupo Albor Cohs. “Este Programa de Enseñanza de Habilidades Sociales está concebido para desarrollarlo con grupos de adolescentes, de ambos sexos, de edades comprendidas entre los 12 y los 18 años de edad.”